Te aproximas a la sección de yogures y postres fríos del supermercado y tu hijo lanza un “yo quiero” mientras apunta con el dedo a los envases de gelatina. Los hay rojos, verdes, naranjas y amarillos y, aunque la etiqueta habla de fresa, kiwi, naranja y limón, sabes que estas frutas no son ingredientes sino saborizantes. Niegas con la cabeza y empieza la diversión: pataletas, llanto y desilusión. Pero… ¿y si cambiamos de estrategia? ¿Y si en vez de negar asentimos? Podemos preparar nuestra propia gelatina a partir de fruta natural. Fácil, sano y barato.
Ingredientes:
600 gramos de pulpa de fruta natural (en este caso, 300 gramos de sandía y 300 de melón).
400 gramos de agua (200 gramos para la gelatina de sandía y 200 para la de melón).
140 gramos de azúcar blanco (70 gramos para la gelatina de sandía y 70 para la de melón).
20 gramos de gelatina neutra en hojas (10 gramos para la gelatina de sandía y 10 para la de melón).
La elaboración de la Gelatina de fruta natural es, ante todo, sencilla. Tan sólo deberemos hidratar las hojas de gelatina en agua fría (si es necesario introduciremos el recipiente en la nevera). Después extraeremos la piel y las semillas de la sandía y del melón, cortaremos estas frutas en dados y las trituraremos por separado.
Una vez licuadas, verteremos la pulpa de cada fruta en un cazo diferente, añadiremos 200 gramos de agua a cada uno de ellos y, cuando la mezcla esté caliente, agregaremos 70 gramos de azúcar. Emulsionaremos y esperaremos a que el líquido rompa a hervir. Pasados cuatro o cinco minutos del primer hervor, añadiremos las hojas de gelatina bien escurridas, mezclaremos y retiraremos del fuego.
Finalizada esta labor, verteremos el contenido de cada cazo en moldes de silicona para magdalenas y, si lo deseamos, agregaremos sandía o melón en trocitos. Dejaremos reposar una hora en el refrigerador y, cuando haya gelificado, desmoldearemos y emplataremos.

2. Extraer la piel y las semillas de la sandía y del melón, trocearlas y triturarlas por separado y con ayuda de un robot.














Mmmm, una buena idea!